PROCESO DIOCESANO DE RENOVACIÓN
Y EVANGELIZACIÓN
Es un proceso integral a nivel diocesano que busca poner en marcha el modelo de Iglesia que plantea el Concilio Vaticano II.
Es así una IGLESIA EN COMUNIÓN, que se expresa en espacios de integración de las diversidades en los que participan todos los bautizados como pueblo, como pequeñas comunidades, como familias.
Espacios en donde se manifiestan las originalidades según los dones, los carismas y servicios de cada uno, para que así se viva la fraternidad y la solidaridad entre todos los miembros del pueblo de Dios.
Una IGLESIA EN PARTICIPACIÓN, en donde todos colocan al servicio esos dones, convirtiéndolos en carisma en cada una de las múltiples estructuras de comunicación, de diálogo, de propuesta, de decisión, de actuación y de implementación en los cinco niveles de la Evangelización.
Una IGLESIA EN MISIÓN, de que ella es Sacramento de Salvación para el mundo, que está llamada a dar frutos para el mundo en que vive y se esfuerza por transformar su realidad y responder a los retos de la evangelización integral.
En donde todos los miembros de la diócesis —Obispos, Presbíteros, Religiosos y Religiosas, Laicos— en un camino de estrecha comunión y participación con sentido misionero.
Todo el proceso de evangelización está animado por una fuerza transformadora: la espiritualidad de comunión, que se basa en la vivencia de la comunión que lleva a la construcción de la Iglesia como comunidad de comunidades.










